
¿Los permisos de nacimiento deben poder transferirse entre progenitores para respetar la libertad de elección de las familias? La PPiiNA aborda esta cuestión en una nueva entrega de su campaña "«"La PPiiNA aclara" y desmonta un argumento que, aunque apela a la libertad de elección, no tiene en cuenta las desigualdades que todavía condicionan el reparto de los cuidados.
La posibilidad de transferir parte del permiso del padre a la madre ya ha existido. La experiencia demuestra la importancia de tener en cuenta el contexto social en el que se toman las decisiones familiares: mientras persistan los mandatos de género, dejar la elección exclusivamente en manos de las familias puede contribuir a que las madres sigan asumiendo la mayor parte del cuidado.
Esta distribución desigual tiene consecuencias que van más allá de los primeros meses de crianza. Refuerza la percepción de la maternidad como un obstáculo para el empleo y la promoción profesional de las mujeres y, al mismo tiempo, reduce la implicación de los padres en los cuidados y sus oportunidades de desarrollar una paternidad corresponsable.
Para la PPiiNA, la solución pasa por establecer permisos iguales, intransferibles y pagados al 100 %. Este modelo permite que ambos progenitores dispongan de su propio tiempo para cuidar y que puedan organizar su uso por turnos.
La intransferibilidad no pretende limitar la libertad de las familias, sino ampliarla. El objetivo es que las decisiones sobre quién cuida y durante cuánto tiempo no estén condicionadas por unas desigualdades de género que siguen presentes en la sociedad.
La corresponsabilidad no se consigue dejando que el cuidado recaiga, una vez más, sobre las mujeres. Requiere garantizar las condiciones necesarias para que los hombres asuman su parte de los cuidados y las mujeres no tengan que sacrificar sus oportunidades laborales por la crianza.
Con esta nueva entrega de "La PPiiNA aclara", la plataforma invita a cuestionar los argumentos que presentan la transferibilidad como una garantía de libertad y a poner el foco en lo esencial como es que todas las familias puedan cuidar en igualdad y que el reparto de los cuidados no perpetúe las desigualdades entre mujeres y hombres.